Un parque que protege especies, paisajes y ecosistemas únicos del litoral central, integrando conservación, educación y acceso responsable.
Los acantilados de Quirilluca se extienden desde el norte de Horcón hasta Maitencillo como una imponente franja rocosa que refleja la riqueza natural de Puchuncaví. Reconocido oficialmente como Geositio por el Estado de Chile, destacan por su alto valor geológico, paleontológico, ecológico y escénico, al evidenciar procesos marinos y tectónicos que han modelado el paisaje durante millones de años.
Con alturas que van entre los 20 y 40 metros, están compuestos por sedimentos de la Formación Horcón, esculpidos por la erosión en pendientes que alcanzan los 30° a 40°. Esta estructura genera tres zonas ecológicas diferenciadas: la parte alta con vegetación nativa costera; la media, expuesta y sin vegetación, donde nidifican aves marinas como los piqueros; y la baja, conformada por plataformas intermareales con alta biodiversidad marina y tafonis de formas esféricas singulares, hábitat también del chungungo.
El Parque Quirilluca ha incorporado senderos, miradores e infraestructura liviana con señalética interpretativa que permiten recorrer este geositio de manera segura y educativa. Además de su atractivo paisajístico, los acantilados cumplen un rol fundamental en la educación ambiental y la investigación científica, consolidando al parque como un espacio ejemplar de conservación, conocimiento y acceso responsable.
Acantilados de Quirilluca:
Geología viva frente al mar
Formaciones costeras únicas que combinan ciencia, paisaje y biodiversidad, en uno de los geositios más notables del país.
Acantilados de Quirilluca:
Geología viva frente al mar
Formaciones costeras únicas que combinan ciencia, paisaje y biodiversidad, en uno de los geositios más notables del país.
Los acantilados de Quirilluca se extienden desde el norte de Horcón hasta Maitencillo como una imponente franja rocosa que refleja la riqueza natural de Puchuncaví. Reconocido oficialmente como Geositio por el Estado de Chile, destacan por su alto valor geológico, paleontológico, ecológico y escénico, al evidenciar procesos marinos y tectónicos que han modelado el paisaje durante millones de años.
Con alturas que van entre los 20 y 40 metros, están compuestos por sedimentos de la Formación Horcón, esculpidos por la erosión en pendientes que alcanzan los 30° a 40°. Esta estructura genera tres zonas ecológicas diferenciadas: la parte alta con vegetación nativa costera; la media, expuesta y sin vegetación, donde nidifican aves marinas como los piqueros; y la baja, conformada por plataformas intermareales con alta biodiversidad marina y tafonis de formas esféricas singulares, hábitat también del chungungo.
El Parque Quirilluca ha incorporado senderos, miradores e infraestructura liviana con señalética interpretativa que permiten recorrer este geositio de manera segura y educativa. Además de su atractivo paisajístico, los acantilados cumplen un rol fundamental en la educación ambiental y la investigación científica, consolidando al parque como un espacio ejemplar de conservación, conocimiento y acceso responsable.
Bosque del Belloto: Un relicto costero único en Chile central
El bosque litoral de belloto del norte más austral de Chile, símbolo ecológico y patrimonial del Parque Quirilluca
Bosque del Belloto: Un relicto costero único en Chile central
El bosque litoral de belloto del norte más austral de Chile, símbolo ecológico y patrimonial del Parque Quirilluca
En el corazón del Parque Quirilluca se encuentra el Bosque del Belloto del norte, un ecosistema único de bosque esclerófilo mediterráneo costero en la zona central de Chile, adaptado a climas secos y suelos pedregosos de la Cordillera de la Costa. Con una superficie de 10,98 hectáreas, este bosque es de gran importancia ya que alberga a 196 ejemplares de belloto del norte (Beilschmiedia miersii), especie endémica y clave para el patrimonio natural del parque.
Este ecosistema se complementa con otras especies nativas como el boldo, peumo, quillay, litre y maitén, que en conjunto regulan la humedad, ofrecen refugio a diversas formas de vida y sostienen el equilibrio ecológico. Su importancia biogeográfica radica en que representa la población litoral de belloto del norte más austral, siendo una especie legalmente protegida y declarada Monumento Natural.
Para su protección y puesta en valor, el parque ha desarrollado senderos interpretativos, estaciones informativas y un plan de restauración y monitoreo continuo. Estas acciones reflejan el compromiso del Parque Quirilluca con la conservación activa, la educación ambiental y la generación de conocimiento científico en torno a especies emblemáticas del litoral central.
Colonia de piqueros en Quirilluca: La más austral del continente
Un fenómeno natural único que convierte al parque en un referente de conservación y observación de aves marinas en Chile central.
Colonia de piqueros en Quirilluca: La más austral del continente
Un fenómeno natural único que convierte al parque en un referente de conservación y observación de aves marinas en Chile central.
En la zona norte de los acantilados del Parque Quirilluca se encuentra la colonia de nidificación continental más austral de piqueros (Sula variegata), ave marina emblemática del Pacífico sur. Estas aves anidan en formaciones rocosas altas e inaccesibles, llegan a reunirse miles durante los meses de reproducción, entre octubre y marzo. La colonia está georreferenciada y protegida como zona de alto valor ecológico, con monitoreo permanente.
El piquero, endémico de la corriente de Humboldt, se distribuye en Chile, Perú, Ecuador y Colombia, siendo más común en los dos primeros países. Es considerada una especie bioindicadora, ya que su presencia depende de la salud del ecosistema marino y la disponibilidad de peces. Esta información es incluso interpretada por pescadores artesanales para ubicar zonas productivas, reforzando su valor ecológico y cultural.
El Parque Quirilluca ofrece miradores, señalética y guías para observar a los piqueros de forma segura y educativa. Además de aves marinas, el parque alberga diversas especies de aves continentales como loicas, turcas, codornices, perdices y aves rapaces, lo que lo convierte en un destino privilegiado para el avistamiento de aves en la zona central de Chile.
El chungungo en Quirilluca: Guardián silencioso de la costa
Su presencia estable revela la buena salud del ecosistema marino costero y enriquece la experiencia del visitante en el parque.
El chungungo en Quirilluca: Guardián silencioso de la costa
Su presencia estable revela la buena salud del ecosistema marino costero y enriquece la experiencia del visitante en el parque.
El chungungo (Lontra felina), o nutria de mar, habita el litoral del Pacífico sudamericano, desde el sur de Perú hasta Chiloé, y prefiere costas rocosas y bien conservadas. Frente al Parque Quirilluca vive de forma natural en las zonas rocosas del borde costero, donde su presencia constante ha permitido definir puntos clave de avistamiento integrados en un circuito de interpretación ambiental.
Si tienes suerte y buena vista, podrás observarlo en su hábitat, siendo una de las experiencias más valoradas del parque. Para favorecer una observación respetuosa y de bajo impacto, se han instalado miradores elevados, señalética informativa y se cuenta con la presencia de guardaparques. Desde estos puntos es posible ver al chungungo nadar, alimentarse o descansar entre las rocas.
Este circuito ofrece un alto valor escénico y turístico, y también cumple un importante rol en educación ambiental y divulgación científica sobre una especie aún poco conocida.
¿Sabías que los acantilados de Quirilluca tienen millones de años?
Se formaron por la acción del mar, el viento y los movimientos tectónicos.
¿Sabías que algunas rocas tienen fósiles marinos?
Puedes encontrar conchas y restos de antiguos animales del mar. Estos fósiles están protegidos legalmente, los puedes observar pero no extraerlos y llevártelos.
¿Sabías que los acantilados de Quirilluca pueden medir hasta 40 metros de alto?
Es como un edificio de más de 10 pisos.
¿Sabías que hay plantas que viven solo en estos lugares?
Algunas crecen en la roca y resisten el viento y la sal.
¿Sabías que el belloto del norte solo crece en Chile?
Es una especie endémica y muy especial para el país.
¿Sabías que los árboles del bosque ayudan a otras especies?
Dan sombra, guardan humedad y son hogar de muchos animales.
¿Sabías que el belloto del norte es un Monumento Natural?
Está protegido por ley y no se puede cortar ni dañar.
¿Sabías que el belloto del norte es una especie de árbol del tipo esclerófilo, con hojas duras y brillantes?
Son hojas fuertes, adaptadas para resistir el sol y la sequía.
¿Sabías que los piqueros tienen patas azules?
¡Sí! Sus patas coloridas los hacen fáciles de reconocer.
¿Sabías que anidan en los acantilados del parque?
Prefieren lugares altos y protegidos para cuidar sus huevos y polluelos.
¿Sabías que se lanzan al agua como flechas para pescar?
Pueden caer desde lo alto para atrapar peces como la anchoveta, se “tiran un piquero” para pescar, de ahí su nombre.
¿Sabías que el Parque Quirilluca tiene la colonia continental más austral del mundo?
¡Es un lugar muy especial para los piqueros!
¿Sabías que el chungungo duerme abrazado a las rocas o algas?
Así no se lo lleva la corriente mientras descansa.
¿Sabías que come erizos, jaibas y peces pequeños?
Es un gran cazador entre las rocas del mar.
¿Sabías que es muy silencioso y escurridizo?
Por eso hay que estar muy atentos para poder verlo.
¿Sabías que su presencia nos dice que el mar está sano?
El chungungo solo vive donde el ecosistema está en buen estado.
Parque Quirilluca: naturaleza integrada al desarrollo de Maratué
Un lugar donde la naturaleza se vive y se cuida, integrando biodiversidad, comunidad y desarrollo en armonía. En el corazón de Maratué, se proyecta un territorio habitado con respeto y visión de futuro.
El Parque Quirilluca es parte central del pilar de conservación de Maratué, integrándose al diseño territorial como un espacio que aporta biodiversidad, paisaje y conexión con la naturaleza. No es un elemento aislado, sino una pieza clave en una visión de desarrollo que incorpora activamente la conservación.
Su existencia responde a una decisión estratégica: demostrar que el crecimiento urbano puede convivir con la protección del entorno. Así, el parque se proyecta como un activo ambiental permanente, promoviendo bienestar, identidad y una cultura de responsabilidad hacia la naturaleza entre quienes habitarán Maratué.
Más que un lugar de resguardo, el Parque Quirilluca es un espacio activo y transformador, donde naturaleza, comunidad y paisaje se encuentran. Representa una oportunidad concreta para crecer mejor, con un modelo que inspira un futuro más equilibrado y sostenible.
Para más información visítanos en www.maratue.cl